jueves, 28 de abril de 2016

Rodriguez - 1970 - Cold Fact


Sugar man, won't you hurry, because I'm tired of these scenes. For a blue coin, won't you bring back all those colors to my dream?
Seguimos por Chicago como la semana pasada pero cambiando totalmente de registro, y con ni más ni menos que Sixto Rodríguez que saltaría a la fama en 2012 después de que el documental ganador de una estatuilla Searching For Sugar Man del director sueco Malik Bendjelbul nos conmoviese y embelesase por igual. El documental narra de la mano de un fan (Stephen "Sugar" Sigerman) y un periodista musical (Brian Currin) la campaña para encontrar al misterioso Rodríguez trenzando los dos únicos caminos posibles: primero indagando en las letras de sus canciones y segundo buscando a quien iban a parar los royalties de las reediciones de sus discos. Mejor no hacer más spoiler y disfrutar uno de los más entrañables documentales musicales que he podido ver y que aprovechando esta entrada volveré a visionar.


Sixto Díaz Rodríguez es un músico y compositor estadounidense hijo de inmigrantes mexicanos que se asentaron en Detroit por los años '20 arrastrados por la entonces poderosa industria automovilística. Fruto de esa decadente ciudad y al ritmo que la miseria asolaba las calles crecería Rodríguez, convirtiéndose musicalmente en algo así que en una mezcla entre el Dylan poeta y el Reed transgresor.


Y aunque Rodríguez ya rondaba el mundillo musical e incluso llegó a publicar algún single como Rod Riguez no sería hasta 1969 que conseguiría un contrato con Sussex Records. Dennis Coffey y Mike Theodore que trabajaban para la Motown le ofrecerían grabar un disco después de verlo en directo en una pequeña cervecería de Detroit cautivados por su cálida voz, su pulcra guitarra acústica y la crudeza social de sus letras. Así en 1970, Rodríguez publicaría su primer LP Cold Fact con Theodore y Coffey, reputado guitarrista de sesión de la Motown y quien además tocaría en el disco, como productores. 




Un misterio siempre ha rondado alrededor de Cold Fact y es el porqué de que no triunfase cuando era un elepé destinado a ello. Mucho se ha hablado al respecto apuntando gran parte de las culpas hacia el propio sello Sussex, filial de Buddah Records y su nefasta distribución.
Pero misterios de la vida todo el reconocimiento que se le había negado en Estados Unidos haciendo bueno que nadie es profeta en su tierra, le llegaría de otros lugares tan dispares como Nueva Zelanda, Australia o Sudáfrica. Siendo el caso sudafricano el más curioso teniendo en cuenta el contexto social del apartheid y el clima de represión tanto sexual como cultural de los años '70 que asolaba el país. Pero fue por ello por lo que esa misteriosa copia del Cold Fact llegada a Sudáfrica tuvo tanto éxito. Las letras profundas y de marcado carácter político de Rodríguez sobre la sobrevivencia, la miseria, la marginación, las calles... sintonizaban con la disconformidad de la población joven blanca que veían su protesta y lucha reflejadas en las canciones de Rodríguez. El cantautor folk rock de los suburbios de Detroit se convertiría, sin saberlo, en el símbolo de la lucha de toda una generación en pos de cambios sociales hacia la justicia e igualdad.


Rodríguez fue un poeta sombrío y callejero, emotivo pero obstinado. En la mayoría de sus canciones es como si estuviese cantando sobre ese lado oscuro que en mayor o menor medida todos tenemos. Temas que transmiten la humildad de un hombre sencillo que sin levantar la voz terminaría por conquistarnos con su folk deprimente de Detroit.

 

En este sublime y subestimado Cold Fact encontramos no solo folk, si no también rock, blues, hard rock y pinceladas psicodélicas propias de la época. Utilizando el divide y vencerás vamos a repasar el álbum y como no podía ser de otra forma toca comenzar por el que probablemente sea su tema más famoso y por el que se ganó su alias: 'Sugarman'. Tema folk pegadizo de explícita alusión a ciertas sustancias como fuente de inspiración. El sintetizador y los efectos, otra de las características de sus canciones, aparecen para quedarse y aportar el toque psych. Continuamos en la senda del acid rock con el ruidoso 'Only Good For Conversation' y sus afilados riffs de guitarra y la voz de Rodríguez casi en eco. Turno para una de mis preferidas 'Crucify Your Mind' uno de los temas más sutiles de Cold Fact y cuya letra puede interpretarse como un reproche a la autocomplacencia. Después de una de mis debilidades, pasamos al blues de la clase dirigente: 'This Is Not A Song, It's An Outburst: Or, The Establishment Blues'. Canción de marcada protesta política recitado al más puro estilo Dylan. 'Hate Street Dialogue' resume a la perfección la simpleza de su sonido y temáticamente esa calle puede que apunte hacia Haight-Ashbury. La primera parte se completa con 'Forget It' y sus recuerdos sobre un amor perdido.


Giramos el elepé e 'Inner City Blues' se encarga de abrir la cara B del grandioso Cold Fact. La letra de 'Inner City Blues' sería la pista definitiva que llevaría a Sigerman y Currin a Michigan, cerca de Detroit, la ciudad de origen de la Motown y de Mike Theodore, productor de los elepés de Rodríguez. La ciudad de Dearborn en la que dice encontrar a una chica en su letra cercaría la búsqueda del compositor. Musicalmente estamos ante un blues urbano de historias callejeras. Momento hittazo con 'I Wonder' cuya picante y reflexiva letra sobre abrir mentes, pensar por uno mismo y preguntarse todo aquello que siempre quisimos preguntar y conocer identificó e interiorizó la comunidad blanca liberal sudafricana del apartheid. Y fue por ello que muchos discos fueron destruidos o bien rayaron la pista en concreto. Además de por su pegadizo estribillo, 'I Wonder' destaca por la línea de bajo que domina toda la canción. La preocupación por las apariencias de una mujer ante un Rodriguez incomprendido de 'Like Janis' nos lleva al blues de 'Gommorah (A Nursery Rhyme)' una canción infantil para los niños del ghetto. Nos vamos acercando al final con 'Rich Folks Hoax' una crítica hacia la diferencia de clases. La balada 'Jane S. Piddy' cierra nostálgicamente este LP denostado en los '70 y que a mí tanto me transmite.



Las críticas poco entusiastas y la falta de apoyo de un sello como Sussex que no estaba muy boyante que se diga, harían pasar a Cold Fact completamente desapercibido. Pero Mike Theodore y su fe ciega en Rodriguez posibilitarían la grabación de su segundo LP Come From Reality al año siguiente en Londres y con Steve Rowland como productor. Sin embargo se repetiría el fracaso de su debut, pero mejor aprovecho otro día para contarlo...

 Track listing:

 

Side #1:

1. Sugar Man
2. Only Good For Conversation
3. Crucify Your Mind
4. This Is Not A Song, It's An Outburst: Or, The Establishment Blues
5. Hate Street Dialogue
6. Forget It

Side #2:

1. Inner City Blues
2. I Wonder
3. Like Janis
4. Gommorah (A Nursery Rhyme)
5. Rich Folks Hoax
6. Jane S. Piddy
  

jueves, 21 de abril de 2016

The Paul Butterfield Blues Band - 1965 - The Paul Butterfield Blues Band

Cuando conseguir esos discos ansiados no estaba al alcance de un solo click había que rebuscar en las tiendas de discos o en esas revistas y catálogos que mes a mes esperábamos como niños. Es por ello que la historia que hay detrás del disco que traigo esta semana lo hace aún más especial de lo que su música ya es. Todavía recuerdo el revoltijo de sensaciones cuando recibí mi paquete desde Mallorca con los dos primeros discos de The Paul Butterfield Blues Band enfatizando mi idílica relación con los de Chicago.


The Paul Butterfield Blues Band demostrarían a mediados de los sesenta que el blues también podía ser cosa de blancos en una época que parecía solo terreno afro. Naturales de Chicago la banda sería descubierta por el productor Paul Rothchild en 1964 a través de un amigo suyo. Rothchild llamaría al jefe de Elektra, Jack Holzman, para que viniese a verlos, y este los firmó inmediatamente para grabar un álbum. Por esa época Paul Butterfield se percató del gran talento de Mike Bloomfield y le pidió que se uniese al grupo completando una formación nacida con estrella.


Con la fuerza que Paul Butterfield imprimía a la voz y la importancia de su armónica amplificada, junto a la intensa y vibrante guitarra de Bloomfield una ya por entonces destacada figura dentro del blues, con Elvin Bishoop a la guitarra rítmica y quien también reclamaba su espacio, Mark Naftalin (el último en unirse a la banda) a los teclados y la sección rítmica de ni más ni menos que Howlin' Wolf, Sam Lay y Jerome Arnold aportando el toque de color a una banda de blancos: The Paul Butterfield Blues Band y su electrificación del blues estaban preparados para comerse el mundo.


El homónimo debut de The Paul Butterfield Blues Band grabado durante el otoño de 1965 tuvo su precedente en unas primeras sesiones desechadas de la banda en diciembre del '64 con un exigente Rotchild y que años más tarde vería la luz como The Original Lost Elektra Sessions (1995). La banda por consigna de Paul Rotchild, dejaría el estudio para grabar en directo en el Cafe Au Go Go neoyorkino y participando entre otros en el Newport Folk Festival, tanto como The Paul Butterfield Blues Band como de acompañamiento de un Bob Dylan impresionado por el sonido de la banda con Mike Bloomfield a la cabeza. Finalmente la tercera sería la buena y The Paul Butterfield Blues Band (Elektra, 1965) terminaría convirtiéndose en una grabación con tanta importancia para el rock como sobre todo para el blues, y lo que también era importante: dejando satisfecho a Paul Rothchild.

El LP es un deleite de principio a fin en todo un orgasmo efervescente y desordenado de blues americano. Un álbum sin filtros ni maquillaje con un poderoso y original Butterfield y su armónica delante de todos los instrumentos. Bloomfield con su gran talento asumiría galones encargándose de los solos y relegando a Bishop a la guitarra rítmica en un apasionante duelo de notas dobladas.


Cada canción del disco capta con intensidad la esencia del blues de Chicago con temas como la inicial 'Born In Chicago' sintetizando el espíritu de la banda. Tema rápido y rítmico compuesto por Nick Gravenites amigo de Bloomfield (con quien formaría The Electric Flag)  y compañero de colegio de Butterfield. Musculoso R&B con la adaptación del 'Shake Your Money-Maker' un estándar blues asociado a Elmore James. Sutileza bluesy con el cover de 'Blues With  A Feeling' de Little Walter con un Paul poderoso a la voz y la imponente armónica pero lleno de sentimiento. Momento instrumental con 'Thank You Mr Poobah' y con una sucesión de solos a cargo de Butterfield, Bloomfield y Naftalin, compositores del tema. En 'I Got My Mojo Working' es el batería Sam Lay quien empuña el micrófono liberando a Butterfield para que una vez más demuestre su virtuosismo con la armónica. Nuevo cover con 'Mellow Down Easy' de Willie Dixon aunque en una versión bastante más acelerada que la original. Otro corte instrumental 'Screamin'' de Bloomfield nos obsequia con una batalla de réplicas entre el guitarrista y Paul. Turno para 'Our Love Is Drifting' del duo Bishop-Butterfield. El 1000 veces versionado cover de Junior Parker 'Mystery Train' suena increíble en este Lp. Años más tarde volvería a versionarla con The Band en su despedida oficial recogida como The Last Walt. Completan este primer long play dos nuevas revisiones bluesies de Little Walter y Elmore James, 'Last Night' y 'Look Over Yonders Wall'.


Mike Bloomfield, que ya gozaba de cierta repercusión dentro del blues, a raíz de su incursión en The Butterfield Blues Band se convertiría en una luz en el firmamento del rock participando en elepés como el Fresh Berry de Chuck Berry o el Highway 61 Revisited de Bob Dylan, donde por cierto conocería a un futuro compañero de batallas: Al Kooper.

La fama de los de Chicago estaba en auge y en 1966 grabarían en los Elektra Studios el monumental East-West instaurando la moda de las jam sessions. East-West da una mayor sensación jazz otorgando mayor importancia a Bishop y al enorme potencial de Bloomfield. The Butterfield Blues Band harían añicos a todo aquel que dudase de cómo conjugar el R&B, el jazz y el rock ácido, aunque mejor eso lo dejamos para otro día.

The Paul Butterfield Blues Band:


Paul Butterfield - Vocal & Harmonica
Mike Bloomfield - Slide Guitar
Elvin Bishop - Rhythm Guitar
Jerome Arnold - Bass
Sam Lay - Drums
Mark Naftalin - Organ

Track listing:


Side One:

1. Born In Chicago
2. Shake Your Money-Maker
3. Blues With A Feeling
4. Thank You Mr Poobah
5. I Got My Mojo Working
6. Mellow Down Easy

Side Two:

1. Screamin'
2. Our Love Is Drifting
3. Mystery Train
4. Last Night
5. Look Over Yonders Wall


jueves, 14 de abril de 2016

Old Crow Medicine Show - 2014 - Remedy

Con un poco de retraso pero haciendo bueno el dicho de que lo bueno se hace esperar, por fin llegan Old Crow Medicine Show con la más que asegurada intención de quedarse. Porque yo que soy muy de sensaciones y (aunque me cueste reconocerlo a veces) tengo flechazos, los de Virginia consiguieron tocarme la fibra como solo algunos privilegiados logran. Una banda que lleva desde 1998 honrando la música de raíces americana a base de bluegrass, folk y country como OCMS estaba reclamando su espacio y con su más reciente LP titulado Remedy ya no valen las excusas para que no anegen con su grandilocuente sonido el blog.

Flowing through the heart
Old Crow Medicine Show llevan casi 20 años rescatando y honrando los sonidos más añejos americanos de raíces y su nostalgia por el sonido Nashville. Y si bien ya había escuchado a Old Crow Medicine Show con anterioridad (quien no alucinó con 'Wagon Wheel' de su homónimo álbum de 2004) no fue hasta con su anterior Carry Me Back donde realmente pasaron a ser una realidad dentro de mi catálogo musical. Pero definitivamente desde la primera escucha de Remedy (ATO Records, 2014) lo tuve cristalino para añadirlos a mis preferidos.
Este Remedy recoge el testigo justo donde lo dejaron con Carry Me Back siento la continuación natural. Un disco que fluye tan fácilmente que contradictoriamente es complicado de expresar. Un LP para dejarse envolver por la más pura tradición americana entre banjos, dobros, mandolinas, violines, armónicas, contrabajos o acordeones.


Con Remedy la grandiosidad del sonido de esta big band llamada Old Crow Medicine Show alcanza nuevas cotas concentrando folclore, virtuosismo y cierta anarquía instrumental para sonar tan irresistible como auténtica. Porque Remedy es un disco que te acaricia, runrunea y apresa con ese contraste entre festivas y enloquecidas orgías instrumentales y dulces e íntimos pasajes entre banjos y  armoniosos juegos de voces.

Me encantan estos discos tan compactos en los que se hace difícil la elección de un single, porque si obviamos probablemente 'Sweet Amarillo' en Remedy no los hay. Un elepé de conjunto en el que aparte de buenas canciones propias siguen con la fórmula de revisar temas tradicionales con esos ritmos trepidantes de fuerte, a la par que tradicional, instrumentación. 


El inicio del plástico es todo nervio con 'Brushy Mountain Conjugal Trailer' un bluegrass de etiqueta repleto de banjos. Le sigue la bailable y festiva '8 Dogs 8 Banjos' con los perros ladrando y sus alocados ritmos. El single y video adelanto fue 'Sweet Amarillo' y con el que repetirían la fórmula de 'Wagon Wheel' que tan buenos resultados les había dado. La canción es un fragmento de un tema de las sesiones del Pat Barret & Billy The Kid, la banda sonora grabada por Bob Dylan en 1973. 'Sweet Amarillo' muestra la indiscutible pasión por el country rock de OCMS. Seguimos con 'Mean Enough World' y sus interpoladas y ágiles armonías. Con 'Dearly Departed Friend' y sus más que hermosas melodías alcanzamos el momento reflexivo y de confesión a golpe de balada y temática sombría. Continuamos la bajada de intensidad sonora que no musical, con 'Firewater' un medio tiempo de nocivos y abatidos pensamientos. Vuelta al dinamismo con 'Brave Boys' y sus animosos ritmos vaqueros. A modo de tributo llega 'Doc's Day' relatando como Doc Watson los descubrió a pie de calle y les ayudó a convertirse en la banda de éxito actual. Momento álgido con 'O Cumberland River' una adaptación de un tema tradicional con el que honran a su Tennessee natal como narradores. Tres cuartos de lo mismo que 'Tennessee Bound' un country muy muy divertido, iiijaaa!!! En la cañera 'Shit Creek' sacan la vena más gamberra y su instrumentación más vertiginosa. Sin darme cuenta estamos llegando al final y la breve 'Sweet Home' y sus ritmos vodevilescos nos enseñan el camino antes de 'The Warden' una balada acústica en la que un prisionero se pregunta cómo tendrá de tranquila la conciencia su guarda, cierre el que supone octavo álbum de estudio de la banda.


En resumen: discazo y delicia para los oídos repleta de brillantes melodías. Un LP con el que Old Crow Medicine Show ganaría el Grammy al mejor álbum de folk de 2015 y con el que escribirían su nombre con letras gigantes. Una banda a la que, en resumidas cuentas, no debemos perder de vista y más ahora que para celebrar el 50 aniversario del Blonde On Blonde de Dylan harán dos shows especiales en el Country Music Hall Of Fame de Nashville en los que lo interpretarán al completo.

Old Crow Medicine Show:

 


Kevin Hayes - Guitjo and Vocals
Chance McCoy - Guitar, Fiddle, Banjo, Vocals
Cory Younts - Mandolin, Keyboards, Drums and Vocals
Ketch Secor - Fiddle, Harmonica, Banjo and Vocals
Morgan Jahnig - Upright Bass
Critter Fuqua - Slide Guitar, Banjo, Guitar and Vocals

Track listing:

1. Brushy Mountain Conjugal Trailer
2. 8 Dogs 8 Banjos
3. Sweet Amarillo
4. Mean Enough World
5. Dearly Departed Friend
6. Firewater
7. Brave Boys
8. Doc's Day
9. O Cumberland River
10. Tennessee Bound
11. Shit Creek
12. Sweet Home
13. The Warden

jueves, 24 de marzo de 2016

Hogjaw - 2015 - Rise To The Mountains

Estos días me paraba a pensar, sin cansarme en exceso todo sea dicho de paso, en aquellos años en que el southern rock se convirtió transitoriamente en una de mis, a estas alturas ya muchas, fijaciones. Y lo cierto es que me di cuenta que anteponiendo por anteponer ciertas preferencias, el rock sureño no había desembarcado debidamente en el blog. Y si bien después de soltar esta revelación lo normal sería hacerlo con algún álbum de ZZ Top, Lynyrd Skynyrd, The Allman Brothers Band, Black Oak Arkansas, Ozark Mountain Daredevils, The Outlaws, Molly Hatchet o mis estimados The Marshall Trucker Band, hoy me he levantado rebelde y he decidido hacer todo lo contrario. Por una vez me haré el moderno sin que sirva de precedente y los elegidos son la banda Hogjaw, que para más inri, en sus últimos pasos por la península los tuve tan cerca pero tan lejos que lamenté sobremanera no poder disfrutar de uno de sus enérgicos shows. Y aunque no sirva para quitarme la espinita, al menos aprovecharé para refrescar su discografía y reavivar los sonidos sureños.

Hogjaw’s my name, and eating‘s my Game
Puede que para algunos sean desconocidos pero Hogjaw se formaron en 2006 en Arizona entre viejos amigos de instituto que tras estar en otras bandas acabarían juntándose para dar forma a estos deudores de los clásicos sureños de los '70. La banda mantiene entre sus riffs la esencia del enérgico rock sureño (óigase la voz de Jimboat Jones), casi stoner por momentos, que los convierte en los principales regurjitadores del género frente a bandas como Blackberry Smoke o Preacher Stone entre otros. Barbudos, conducen 4x4, les gusta la caza y la pesca, más aun las mujeres, adoran la cerveza y el whiskey, anteponen divertirse y siempre que pueden hacer mucho ruido: ellos son sureños, ellos son Hogjaw.


Como hoy se trataba de algo especial y ante la dificultad de elegir un elepé voy a hacer una entrada algo distinta a lo que acostumbro haciendo un pequeño repaso por la discografía de la banda para luego detenernos en su último Rise To The Mountains.
Y haciendo historia su debut se remonta al 2008 con el demoledor Devil In The Details que contenía la piedra angular 'The Fog' que todavía me deja ensimismado a día de hoy, aunque también otras como 'Gitsum', la divertida 'Junga' o el magnetismo épico de 'This Whiskey' merecen mis respetos.
En 2010 volverían a la carga con Ironwood y temas como 'Ain't Ever Gonna Win (Without A Little Bit Of Sin)', la explosiva 'Ol' Slippery Willie', el delicioso medio tiempo 'Walkin' o 'County Line' otra de mis debilidades seguían marcando el camino.
Con su siguiente long play Sons Of The Western Skies publicado en 2012 y cuya portada me encanta (sea dicho ya de paso), darían un paso más con la incorporación de nuevas sonoridades como en 'Everybody's Goin Fishing' y el burlón saxo pero para torpedearnos nuevamente por un lado con canciones como 'Road Of Fools' con la voz del batería Kwal, 'Hells Half Home Of Mine' de la cual hicieron un logrado video o 'Six Shots' y su espectacular riff y cautivarnos por otro con la seductora 'Look To The Sky' y sus más de 8 minutos de duración o ese fascinante medio tiempo 'The Sum Of All Things'.
Pero lejos de relajarse en 2013 seguirían armonizando esas influencias hardrockeras y heavys con el southern rock clásico con el que crecieron y llegaría If It Ain't Broke... su cuarto elepé en poco más de cinco años. En él hallamos temas tan reseñables como la inicial y rockera 'One More Little One', 'Shiny Brass' en la que nos llevan a ese terreno pausado que tanto dominan, la psicodélica segunda parte de 'The Wolf', la americanada sureña ''83' puro southern y uno de mis hits o la guasona 'Beer Guzzlin' merican'.


Y después del merecido recorrido discográfico regresemos a la actualidad con lo que nos ocupa y su más reciente Rise To The Mountains y su bonita portada que parece invitarnos a vivir la naturaleza y alejarnos de tantas luces y perversiones materiales. Si bien uno de los hechos a destacar es el cambio de guitarrista, el sonido de los de Arizona no se resiente ni mucho menos con la incorporación de Jimmy Rose por Kreg Self.  En este completo y variado ascenso a las montañas el gusto de la banda por las canciones largas queda demostrado en cortes como la inicial 'Rise To The Mountains' o 'I Will Remain' que me transporta a lugares inusitados, aunque también encontramos otras que apenas sobrepasan los tres minutos como esa locura titulada 'The Smoker' o la acelerada 'Over For You Know It' e incluso una balada 'Grey Skies' que es la que cierra el disco haciendo bueno el dicho que después de la tormenta siempre llega la calma. Pero es que hay mucho más...el frágil inicio de 'Leavin Out The Backside' es solo una quimera porque desemboca en una batalla de guitarras cruzadas en el que es el tema más rockero del LP y que cuyo final me recuerda inevitablemente a Thin Lizzy. Potencia con control con el sello Hogjaw en uno de esos temas que invita al desfase como 'Fire, Fuel & Air', la hardrockera 'Another Day' o 'Second To None' y el pesado groove de esa base rítmica que forman DD y Kwal.


Y esto era todo amigos!! Espero que no se haya hecho demasiado pesado pero tenía que soltarlo. Pero de ser así, hay que ser positivos y pensar que como tarde o temprano volverán a dejarse ver por el blog ya está el trabajo hecho. Y recordad: que fluya el southern!!!

Hogjaw:

 

 
Jonboat Jones - Vocals & Guitar
Elvis DD - Bass
Jimmy Rose - Guitar
Kwal - Drums & Vocals

Track Listing:

1. Rise To The Mountains
2. Leaving Out The Backside
3. Over For You Know It
4. Where Have You Gone
5. I Will Remain
6. Fire, Fuel & Air
7. Another Day
8. Second To None
9. The Smoker 
10. Grey Skies


jueves, 17 de marzo de 2016

The Doors - 1967 - Strange Days

Hay quien dice que los días extraños nos persiguen para iluminar nuestros pasos y modificar los hábitos del día a día que nos encadenan y hastían por momentos. Pues si es de bien nacidos el ser agradecidos nada como dar las gracias por esos días extraños que nos rodean, inspiran y embelesan. Y quienes sabían mucho de lo insólito eran The Doors que en un fecundo 1967 nos cautivaron con su pop psicodélico y su exuberancia en texturas y estructuras sónicas. Convertidos en baluartes de la cultura underground después de su apoteósica presentación (The Doors, 1967) su siguiente LP Strange Days terminaría por consagrarles como banda de culto más allá de lo musical.

Strange days have tracked us down
Los segundos elepés siempre resultan un poco impredecibles porque por lo general tienen que luchar contra el conocido hándicap del factor sorpresa del debut y lo que eso supone. Y The Doors no fueron ajenos a ello, ya que su primer y homónimo lanzamiento los catapultaría al estrellato infinito y ahora se encontraban ante la difícil situación de no bajar el listón sólo 9 meses después.

Strange Days fue grabado entre mayo y agosto de 1967 en los Sunset Sound Recorders de Hollywood igual que el primero aunque con algo más de tiempo incluso para la experimentación instrumental que el estudio ofrecía. Producido nuevamente por Paul A. Rothchild y publicado por Elektra Records, Strange Days prosigue el estilo de su álbum debut de tortuosos dramas personales y su reiterativa pleitesía a la muerte. La exorbitante capacidad vocal de Jim, la inventiva de Manzarek a las teclas, la siempre efervescente guitarra bluesy de Krieger y el quehacer de Densmore y su batería para sostener la base rítmica de la banda con la inclusión de un bajista (Douglas Lubahn) en muchos temas, alcanzaron nuevas cotas dentro de un estudio en el que por primera vez tuvieron tiempo para probar nuevas cosas y divertirse.

La mayoría de los temas de este Strange Days fueron escritos en los mismos días que The Doors por lo que algunos podrían pensar que se tratan de los descartes de aquellas sesiones. Pero nada más lejos de la realidad porque aunque puede que pierda algo de consistencia o no alcance el clímax de su debut, Strange Days vuelve a desprender infinidad de fascinantes y envolventes atmósferas próximas al éxtasis que encajaban a las mil maravillas en una época turbulenta y de ansiada rebelión. Y en esa época tanto The Doors como especialmente Jim Morrison y su vivir al límite calarían muy hondo entre la insurrecta juventud.


Además de por lo musical, Strange Days también destaca por su peculiar portada inspirada en la película La Strada de Federico Fellini de 1954. La banda buscaba algo surrealista para los días extraños que llegaban a la ciudad pero Elektra quería que fuese una imagen de la banda como en el anterior. Finalmente y después de algunas discusiones la idea de Bill Harvey, director de Elektra contentaría a todos por igual. Harvey reuniría a los variopintos personajes en una limusina para llevarlos en un alocado viaje hasta un callejón de Manhattan. La fotografía de Joel Brodsky que se extiende hasta la contraportada, muestra a una troupe circense con el fortachón bigotudo, el falso malabarista (que en realidad era el ayudante de Brodsky), los enanos, los acróbatas, el taxista trompetista y la mujer y su imagen hippie tan apropiada para la época. Tanto en la portada como en la contraportada se colocó sutilmente un poster con la imagen de la contraportada de su debut, el logo de The Doors y el título del LP. Tan reconocible como disparatada...


Volviendo a lo puramente musical, aunque Jim Morrison acaparaba todos los halagos y miradas sobre el oscuro sonido de texturas ácidas por su teatralidad no se debe menoscabar la importancia de Ray Manzarek y su teclado en el sonido de The Doors, el empaque que los poemas de Jim requerían.

Pero hagamos un pequeño recorrido por el disco que bien lo merece y comencemos con 'Strange Days', todo un éxito dentro de su discografía. El inicio espectral de Manzarek rebosa psicodelia y los desconcertantes efectos nos sumergen de pleno en los días extraños que invoca la letra de Morrison. La misteriosa balada 'You're Lost Little Girl' de Krieger pasa con más pena que gloria antes de otro de los hits del elepé 'Love Me Two Times'. Obra también de Krieger y con ese riff tan adictivo sería elegido como segundo single por su asequible y rítmico pop lisérgico. La canción sería censurada en algunas emisoras por su temática un poco subida de tono sobre un soldado que pasa el último día con su chica antes de partir. Seguimos melódicos con la enajenada temática de 'Unhappy Girl'. Cambio radical con la cacofonía que sirve de base para que Jim recite uno de sus poemas en el experimento 'Horse Latitudes' que Morrison había escrito años atrás. Y para cerrar la cara A de Strange Days, la canción/poema que había inspirado a Manzarek para formar The Doors después de que Morrison se la cantase en la playa en 1965: 'Moonlight Drive'. El tema que ya había sido grabado en 1966 terminaría entrando en este segundo LP y aunque solo sea por lo emocional se merecía el reconocimiento. Con un cierto toque funky cabe resaltar la incisiva guitarra de Krieger en confrontación con el poderío vocal de Jim.



La cara B se inicia con el que sería el primer single del álbum 'People Are Strange' una alineada psicodelia con el sonido cabaretero de las teclas de Ray Manzarek. La letra y su clara alusión a la inseguridad fue compuesta por Jim después de un paseo por su propia euforia interior. Seguimos avanzando con la insaciable 'My Eyes Have Seen You' un in crescendo de pegadiza melodía. Y nos acercamos al final con la balada 'I Can't See Your Face In My Mind'. Manzarek y la marimba otorgan el toque exótico a un tema que aborda una tortuosa relación de pareja. Completa el LP el inmenso e hipnótico 'When The Music's Over' siguiendo la estela de 'The End'. La apocalíptica visión de Morrison se alía con la unión de fuerzas instrumentales para con sus 11 minutos continuar y honrar el legado de la alineada 'The End' de su primer álbum. Y es que cuando algo funciona por que cambiarlo? Además la canción evidenciaría el gusto de la banda por los largos temas experimentales concebidos para el directo ante algunos detractores que solían tildarles de comerciales sin tener en cuenta la presión de la industria del single que dominaba los '60.


Con todo Strange Days siendo un éxito comercial no consiguió alcanzar las expectativas tan altas marcadas y ni el LP ni sus singles lograrían desbancar al todavía presente debut en las listas de éxitos.
Pero la música no se acababa como cantaban en 'When The Music's Over' y en un 1968 de protestas y revueltas llegaba el contestatario Waiting For The Sun lleno de cortes antimilitares ya apolíticos en un nuevo cambio de registro.
  
Y recuerda:
"Music is your only friend
Until the end"


 The Doors:

 


Jim Morrison - Vocals & Percussion
Ray Manzarek - Organ, Piano, Keyboard Bass, Harpsichord & Marimba
Robby Krieger - Guitar
John Densmore - Drums


Track listing:

Side A:

01. Strange Days
02. You're Lost Little Girl
03. Love Me Two Times
04. Unhappy Girl
05. Horse Latitudes
06. Moonlight Drive

Side B:

01. People Are Strange
02. My Eyes Have Seen You
03. I Can't See Your Face In My Mind
04. When The Music's Over

jueves, 3 de marzo de 2016

Led Zeppelin - 1969 - Led Zeppelin II

Seguimos de dulce y esta semana toca atacar de nuevo pero subidos a ese colosal globo de plomo llamado Led Zeppelin. Y si hace un tiempo aterrizaron con el homónimo Led Zeppelin, ya era hora de sobrevolar su siguiente publicación.
Consolidados a ambos lados del Atlántico la banda sacaría tiempo entre gira y gira para grabar su segundo LP, el Led Zeppelin II que esta semana desembarca en mi pequeño santuario y zona de recreo. Sin el eclecticismo de su debut pero de mayor influencia, este II sería el que consolidaría definitivamente como la superbanda virtuosa que conocemos.

Led Zeppelin II now flying

Grabado con rapidez entre las giras inglesas y americanas, el sonido general de Led Zeppelin II es pesado y directo, repleto de riffs poderosos y contundentes en lo que es su disco más duro, teniendo gran influencia en el desarrollo del incipiente heavy metal.
Dado el poco tiempo de estudio del que pudo disponer la banda por el escaso tiempo libre del que disfrutaban por aquel entonces, la mayoría de los temas del álbum son reelaboraciones de temas blues y de rock and roll. En gran medida fruto de la urgencia y la locura que vivían os Zepp por aquel entonces.
Y si bien han sido lapidados por sus constantes escarceos con temas de otros, envueltos en la polémica y con las denuncias sucediéndose al día siguiente de publicar II, la distorsión y el magnetismo de las canciones arramplaba con todo. Pero eso sí, no sin reconocer las evidencias pero también otorgándoles el innegable trabajo que hicieron en la reinvención del rock con su inmersión hardrockera de raíces bluesies sobretodo pero también folkies con el añadido de esos textos místicos rebosantes de atmósferas hipnóticas con lo que nos han fascinado a lo largo de los años.


Publicado el 22 de octubre del '69, solo nueve meses después de su célebre epónimo debut, llegaba a través de Atlantic Records Led Zeppelin II que con su mezcla de blues eléctrico, folk y rock de alto voltaje y no menos distorsión definiría el estilo zeppeliano como pocos.
Jimmy Page tomaría de nuevo los mandos de la producción con las técnicas usadas por Eddy Kramer con The Jimi Hendrix Experience y que tanto había impresionado a la banda. El logrado y minucioso trabajo de Page tiene más valor si cabe teniendo en cuenta las tortuosas y múltiples sesiones de grabación desperdigadas entre pequeños estudios de USA, UK y Canadá.

Este Led Zeppelin II también fue conocido como The Brown Bomber por el dirigible sobre fondo marrón que lucía en su portada. La carátula del disco estaba inspirada en una vieja fotografía de la fuerza aérea alemana de la Primera Guerra Mundial, aunque caracterizado con las caras de Led Zeppelin y su crew para la ocasión. Porque el trabajo minucioso de los Zepp no solo se extendía a su música sino que las portadas de sus álbums también eran parte del arte del grupo. 





Comparado con su excelso debut que era más puro, este segundo elepé es mucho más crudo y visceral, instrumentalmente hablando, si bien son más las similitudes que las diferencias.
Con Led Zeppelin II la brillante vocalidad de Robert Plant, los ardientes riffs de Page y la poderosísima sección rítmica que conformaban John Paul Jones y John Bonham alcanzarían su plenitud. Además supondría la consagración de Plant como compositor después de dejar atrás los problemas contractuales que arrastraba con CBS Records. Otro hecho reseñable fue que en Led Zeppelin II Jimmy Page utilizaría la Gibson Les Paul que ya nunca soltaría por primera vez en uno de sus elepés.


Desgranemos el disco que la verdad que tiene para mucho y comencemos por el principio como procede con el blues de 'Whole Lotta Love' y esa atmósfera inigualable repleta de efectos perturbadores. Desde la carcajada de Plant, pasando por el mastodóntico riff de Page y la orgásmica atmósfera experimental 'Whole Lotta Love' no tiene parangón. Lanzada como single se convertiría en uno de los grandes hits de los británicos alcanzando el nº4 de las listas de éxitos en enero del '70. Sin embargo la polémica también rodearía a la banda por incluir parte del texto de la versión del 'You Need Love' de Willie Dixon, haciendo que se incluyera a Dixon en los créditos de la canción. Y después de la tormenta de 'Whole Lotta Love' sale el sol y el arcoíris con la calma de 'What Is And What Should Never Be' con sus vertiginosos cambios de ritmo y la letra romanticona de Plant. Entramos de lleno en la pasión bluesy de los Zepp con la controvertida 'The Lemon Song' y su sexual letra basada en el 'Killing Floor' de Howlin' Wolf. La canción es una muestra del poderío instrumental de la banda con especial mención para un majestuoso Jones. Y para cerrar la cara A la balada acústica 'Thank You' que Plant dedicó a su esposa Maureen. Gran tema para completar la primera parte del LP con Plant sublime secundado por una preciosa guitarra acústica, la percusión y el órgano.




La cara B se inicia con la adrenalina de 'Heartbreaker' y su riff memorable y Jones en plan celestial adueñándose de la canción cuando Page se lo permite. Como anillo al dedo le viene 'Living Loving Maid (She's Just A Woman)' que entra a machete encadenada con el final de 'Heartbreaker'. Un hittazo zeppeliano de menos de 3 mins con lo que ello suponía por el tema de las radios. Acústica de regreso al universo de los Zepp con 'Ramble On'  y sus explosiones instrumentales marca de la casa. Le sigue la espectacular 'Moby Dick' con Bonzo en plan superstar para su lucimiento con un largo solo. Tema derivado del 'The Girl I Love, She Got Long Curly Hair' de Sleepy John Estes. Y como remate el blues de 'Bring It On Home' que arranca de la armónica de Plant y que desemboca en un virtuoso frenesí hardrockero.


Led Zeppelin II superaría en ventas a su primer LP alcanzando el nº1 de Billboard americano desbancando el Abbey Road de The Beatles y permaneciendo en las listas durante 18 meses.
Pero como no todo eran prisas, 1970 sería un año de reposo parcial, Page y Plant se retiraron a un cottage en Gales para componer nuevas canciones. En medio de su propia evasión espiritual Page manifestaba un creciente interés por el folk y Plant se decantaba por el suave rock californiano. Y de esa fusión de tendencias surgiría Led Zeppelin III, un álbum repleto de atmósferas progresivas y sonidos acústicos que no conseguiría calar entre público y crítica, si bien eso ya es otra historia que me guardo para más adelante.

Led Zeppelin:



Jimmy Page - Electric & Acoustic Guitars
Robert Plant - Vocals & Harmonica
John Bonham - Drums
John Paul Jones - Bass & Organ


Track listing:

Side one:

1 - Whole Lotta Love (Bonham, Willie Dixon, Jones, Page & Plant)
2 - What Is And What Should Never Be (Page & Plant)
3 - The Lemon Song (Bonham, Chester Burnett, Jones, Page & Plant)
4 - Thank You (Page & Plant)

Side two:

1 - Heartbreaker (Bonham, Jones, Page & Plant)
2 - Living Loving Maid (She's Just A Woman) (Page & Plant)
3 - Ramble On (Page & Plant)
4 - Moby Dick (Bonham, Jones & Page)
5 - Bring It On Home (Willie Dixon)


miércoles, 24 de febrero de 2016

J.J. Cale - 1971 - Naturally

Vuelta al tajo después de casi dos meses de inactividad bloguera y que mejor que retomar mi pequeño espacio de esparcimiento que con nuestro okie J.J. Cale. Y es que como se suele decir la música, las canciones funcionan mejor en el contexto apropiado. Y si de contexto se trata J.J. Cale es mi sosiego, mi serenidad en esos momentos que necesito alejarme de la mundanal algazara que nos rodea en busca de paz. Su característico estilo relajado y personal me hace sumergir entre sus notas como pocos...
Eran pasadas las 20:00 horas del viernes 26 de julio de 2013 en el hospital Scripps de La Jolla en California cuando perdimos uno de los más grandes maestros del denominado blues blanco y proclamado creador del famoso sonido Tulsa y su amalgama de country, blues, boogie, jazz y rockabilly. Un tío nocturno y solitario ajeno al mundillo de la música y obsesionado perfeccionista. Y con un estilo muy personal e introspectivo que le hacía ahondar en la calidad musical sin ninguna intención de aprovechar el tirón o filón publicitario que Clapton le haría de temas como 'After Midnight' o 'Cocaine', un músico muy de mi agrado de esos que consiguió hacer ruido sin siquiera planteárselo, lo que se diría de vocación.

"Mi filosofía es la de cuidar la calidad del producto musical"

J.J. Cale era un aventurero que iba buscando lugares para empaparse de sus sonidos a modo de experiencia y de esta forma pasaría primero por Nashville y luego Tulsa para llegar a Los Angeles donde en 1965 grabaría su primer single, ni más ni menos que After Midnight o e disco A Trip Down The Sunset Street bajo el nombre de The Leathercoated Minds publicado en 1967. Un disco de rock psicodélico con versiones de The Yardbirds, The Byrds, Dylan, The Association, Donovan o County Five entre otros. Cale también trabajaría como guitarrista de Delaney & Bonnie antes de ponerse al frente de su propia banda y embarcarse en una discreta a la par que ensalzada carrera por compañeros de batalla como Eric Clapton, Mark Knopfler, Santana e incluso Neil Young.


De nombre real John Weldon Cale añadiría una J a su nombre para evitar confusiones con John Cale de The Velvet Underground por recomendación de Elmer Valentine propietario del mítico Whiskey A Go Go. Hecho que el mismo Cale relata en el documental, de obligada visualización, To Tulsa And Back: On Tour With JJ Cale. La fama que adquiriría la versión de 'After Midnight' de Clapton en 1970 serviría de estímulo para que Audies Ashworth alentase a Cale a grabar un disco y rentabilizar el éxito de la que era su canción. Pero lejos de hacer girar el disco alrededor de 'After Midnight' en Naturally hallamos algunos de los mejores temas de la discografía de J.J. Cale en lo que es toda una obra maestra.


Naturally sería el debut del genial guitarrista de Oklahoma publicado en 1971 a través del sello Shelter Records de Leon Rusell, un viejo conocido con quien había compartido banda en sus días de escuela. Naturally es eso, canciones desnudas sin artificios con una producción muy poco pulida y austera pero que suena cálida y cercana, sin estridencias pero donde la simplicidad suena perfecta. Cale era de trabajar más la canción y el ritmo que concentrarse en grandes solos como hacían la gran mayoría de sus coetáneos. Sus letras melancólicas encajan de forma inmejorable con su voz lacónica, susurrante e introspectiva.


Ni más ni menos que el boogie de 'Call Me The Breeze' es la encargada de dar inicio a este maravilloso LP de la forma más sutil. La guitarra hipnótica de Cale va acompañándose de unas cajas de ritmos primitivas que dan la entrada. Años después Lynyrd Skynyrd regrabarían y darían a conocer al gran público la versión acelerada de un tema que poco tenía de la delicada interpretación de este Naturally. Le sigue la melancólica 'Call The Doctor' que con sus cálidos vientos te abstrae en la triste temática de la canción. Casi susurrando nos regala ese implorante 'Don't Go To Strangers' de la manera más íntima posible. Con más optimismo llega 'Woman I Love', de ritmo más alegre y de nuevo la sección de vientos y una sutil armónica. Vuelta a la aflicción con la pomposa balada 'Magnolia' que casi consigue emocionarme. Y cierra la cara A 'Clyde', un alegre corte country en el que desarolla una divertida historia dentro de lo que nos tiene acostumbrados. Hay que destacar sin dudas esos violines que acentúan el tempo de la canción.

One , two, three...otro de los grandes éxitos de Cale abre la cara B de Naturally, no en vano estamos ante su primer single y mayor hit: la hipnótica 'Crazy Mama'. Un tema que es sin dudas de mis preferidos con su ritmo cadencioso y pegadizo. A golpes de funk el saxo nos introduce en 'Nowhere To Run' con el sensacional piano de Bob Wilson y la melodía desbocada. Y llegamos a la que en parte era la razón de ser del elepé, la readaptación bluesy 'After Midnight' y segundo single de Naturally. La primitiva versión que Cale había grabado en 1965 dejaría tan fascinado a Eric Clapton que decidió hacerla suya y con bastante éxito. La influencia de Cale sobre slowhand seguiría a lo largo de los años adueñándose de otros temas del okie y viéndose reflejada en la forma de tocar la guitarra y cantar de Clapton. Vuelta al J.J. Cale más íntimo con 'River Runs Deep'. Con 'Bringing It Back' llegamos al momento álgido para la fiesta y cuyo ritmo se pega como pocos. Y ya por último completa el álbum 'Crying Eyes' como reflejo de lo que es JJ Cale en su estado más intrínseco, pausado y emotivo.



Con Naturally estableció su distintivo y relajado estilo más conocido como laid back o boogie perezoso, donde no había cabida para excesivas florituras sin que ello significase renunciar ni lo más mínimo a la calidad musical. Su máxima era gustarse a sí mismo y termino por convencernos a todos. Y ahora que ya siento como que me ha tocado la fibra y una sensación de bienestar me invade, toca despedir al ecléctico J.J. Cale no sin antes emplazarme a mí mismo a traer de regreso su música con otro de sus discos a la mayor brevedad posible.



Track listing:

Side #1:
1. Call Me The Breeze
2. Call The Doctor
3. Don't Go To Strangers
4. Woman I Love
5. Magnolia
6. Clyde

Side #2:
1. Crazy Mama
2. Nowhere To Run
3. After Midnight
4. River Runs Deep
5. Bringing It Back
6. Crying Eyes


martes, 29 de diciembre de 2015

R.I.P. Lemmy Kilmister

Después de toda una vida dedicada en cuerpo y alma al rock &  roll hoy recibíamos la triste noticia del fallecimiento del bueno de Lemmy Kilmister, el rocker definitivo. Y es triste por demasiados motivos a lo que además se suma que ya tenía en mis manos la entrada para verlo en directo en febrero en lo que ya sabía sería la última oportunidad de disfrutar de su rabioso show.



Aún en agosto nos regalaba, el que a la postre sería su último LP, ese Bad Magic que desgrané en este espacio con la admiración de siempre y la sensación de estar disfrutando de sus últimos coletazos.
Con las botas puestas sobre un amplificador a tope de decibelios, como siempre quiso despedirse, y a los 70 años se va uno de los iconos del rock subversivo por antonomasia. El heavy rock pierde hoy a un padre fundador pero su lema de "más rápido y más alto" seguirá por siempre resonando mientras Overkill o Aces Of Spades o cualquier otro disco de Motörhead suene a alto volumen en nuestros reproductores.

 I am Motörhead, you are Motörhead... we are Motörhead!!!!!!!!!

jueves, 17 de diciembre de 2015

Little Feat - 1973 - Dixie Chicken

Los Little Feat son una banda de esas que no puedes dejar de oír por mucho que lo intentes porque tienen algo que los hace especiales, incluso el bueno de Jimmy Page se ha declarado fan de los americanos, y es que algo deben de tener... Y si hace un tiempo dediqué una entrada a Sailin' Shoes [Warner, 1972], mi LP favorito de los de Lowell George, ahora prosigo redescubriendo, o eso espero, a esta banda californiana con su tercer álbum y su evolución sonora que es Dixie Chicken, el para muchos mejor lanzamiento de Little Feat.

Nueva extravagancia obra de Neon Park ilustrador de los Little Feat
La familia Little Feat creció tras la publicación de Sailin' Shoes y el posterior abandono del bajista Roy Estrada para proseguir su carrera con Captain Beefheart. De este modo a los feat originales Lowell George (voz y guitarra), Bill Payne (órgano) y Richie Hayward (batería) se unieron Paul Barrere (guitarra), Sam Clayton (percusiones) y Kenney Gradney (bajo). Dixie Chicken supuso un claro viraje en la música de la banda, atisbándose nuevas sonoridades. El gran Lowell monopoliza la composición de temas dejando alguna de sus mejores creaciones así como encargándose de la producción del mismo. Vocalmente excelente como siempre y bien apoyado por coros femeninos como en 'Two Trains' o en 'Dixie Chicken' que imprimen un regusto a R&B muy New Orleans. Con la incorporación de Barrere, el grupo y sobre todo Lowell están más liberados instrumentalmente y eso se nota, así como en el global del álbum con la incorporación de un percusionista junto al siempre maravilloso Payne al teclado.



Si bien el sonido Little Feat en Dixie Chicken va perdiendo su tan carismático sonido de raíces blues de sus inicios en favor de ritmos más próximos al funk, que seguirían desarrollando en los siguientes años, no se puede negar el potencial del disco con canciones tan destacadas como la genial y divertida 'Fat Man In The Bathtub', la melancólica 'Roll Um Easy', 'Walkin' All Night' composición de Barrere y preámbulo de su futura incidencia en Little Feat, la versión de 'On Your Way Down' de Allan Toussaint o  las ya mencionadas 'Two Trains' y 'Dixie Chicken' una de las canciones más conocidas de Lowell & Cia.



Siempre cuestionados por la discográfica aunque alabados por fans y crítica el grupo empezaría a poner en duda el liderazgo tan marcado del talentoso George y para su siguiente disco la difícil tarea de la composición estaría más repartida que nunca y el claro carácter roquero de sus primeras grabaciones daría paso a temas más melódicos y relajados. Aún con todo Feats Don't Fail Me Now (Warner, 1974) es en mi opinión su último gran álbum ('Rock & Roll Doctor' 'Oh Atlanta' y 'Spanish Moon' no pueden faltar en cualquier recopilatorio que se precie de Little Feat) con algún pero para Waiting For Columbus álbum en directo con todos los grandes clásicos del grupo. Los abusos terminaron derivando en la muerte de Lowell George en 1979 por un ataque al corazón cuando se disponía a promocionar Thanks I'll Eat It Here (Warner, 1979) su álbum en solitario tras la disolución de Little Feat. En 1988 los restantes miembros volverían a escena con Craig Fuller (Pure Praire League) primero y Shaun Murphy después como sustitutos, si se puede decir, de Lowell George tocando y grabando discos hasta la actualidad aunque sin mayor repercusión.

 

Little Feat:

Lowell George - Vocals, Slide Guitar, Flute & Cowbell
Bill Payne - Keyboards, Synthesizer & Vocals
Paul Barrere - Guitar & Vocals
Richie Hayward - Drums
Kenny Gradney  - Bass
Sam Clayton - Percussion

 

Track List:

Side 1
  1. Dixie Chicken (Lowell George & Fred Martin)
  2. Two Trains (George)
  3. Roll Um Easy (George)
  4. On Your Way Down (Allen Toussaint)
  5. Kiss It Off (George)
Side 2
  1. Fool Yourself (Fred Tackett)
  2. Walkin’ Al Night (Paul Barrere)
  3. Fat Man in the Bathtub (George)
  4. Juliette (George)
  5. Lafayette Railroad (George & Payne)

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